La Fortalesa
Situado en Arbeca (les Garrigues), en una zona de llano, este asentamiento fue construido hace 2.800 años y es único en el mundo ibérico catalán.
Sus características defensivas la hacían inexpugnable: una muralla de 5 m. de anchura con doce torres, una barrera de piedras clavadas (chevaux-de-frise) y un foso de 13 m. de anchura y 4 de profundidad. Era, sin duda, la expresión del poder de un príncipe o caudillo sobre las comunidades del territorio circundante.
La fortaleza fue edificada en torno al año del 750 a.C., y estuvo habitada ininterrumpidamente durante cuatrocientos años, hasta ca. el año 325 a.C.,cuando fue abandonada. Sus constructores fueron gente perteneciente al grupo cultural de los campos de urnas, denominado así por la costumbre de incinerar y enterrar las cenizas de sus muertos en vasijas cerámicas. Doscientos años después, al entrar en contacto con otras culturas mediterráneas, los habitantes de Los Vilars vivieron el proceso de iberización, convirtiéndose en el pueblo llamado por los escritores antiguos como los ilergetes.
El urbanismo interior se organizaba radialmente en torno a una plaza presidida por un gran pozo. Las casas se apoyaban en la muralla y abrían sus puertas a una calle empedrada paralela a la muralla de la que salían vías radiales hacia la plaza y las puertas de acceso al recinto. Durante los siglos siguientes se anuló la poterna del oeste, se abrió una puerta protegida por torres al norte y se implantó una nueva red vial. Las casas eran cada vez más complejas y espaciosas.
Ninguna razón traumática o violenta explica el abandono del poblado a mediados de siglo IV a.C. El recinto no fue destruido, sino simplemente desalojado. Una cosa parece segura: el espacio interior era muy reducido, la muralla, el foso y las defensas, que habían sido la razón de ser del asentamiento, se convirtieron siglos más tarde en un obstáculo para su crecimiento.
Más pueblos ilergetes:
- El Molí d'Espígol (Tornabous, Urgell)