Home / Sedes / Barcelona / Colecciones / Fenicios y griegos / El aliento de Grecia
El aliento de Grecia
Para el imaginario griego, el occidente mediterráneo constituía el confín del mundo conocido, el escenario de mitos y leyendas, como el gigante Gerión o el jardín de las Hespérides. Siguiendo la estela de los barcos fenicios y atraídos también por las riquezas legendarias del sur peninsular, los navegantes griegos debieron explorar pronto las rutas hasta el extremo occidente, más allá de los territorios coloniales, ya bien conocidos, de la Magna Grecia y de Sicília.
Los núcleos coloniales establecidos en la península ibérica fueron escasos y sólo en el caso de Emporion y Rhode los conocemos a través de la arqueología. Todos estos establecimientos tuvieron una función esencialmente comercial y de apoyo a las rutas de navegación y a la intervención de los mercaderes griegos en los principales entornos de intercambio indígena.
Estos intercambios facilitaron la transmisión de influencias –en conocimientos, tecnologías, creencias, mitos, prácticas rituales, símbolos y formas de representación...-, que fueron asimiladas y reinterpretadas por las poblaciones ibéricas con las cuales se establecieron los contactos, y contribuyeron a su propio proceso de transformación cultural.